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En el año 89 debido a un “pequeño” accidente nuestro querido Seat 600 quedó hecho polvo. Aquí lo tenéis dos años antes (la escalera y el plástico del suelo no tienen nada que ver). Desgraciadamente necesitaba demasiados arreglos de chapa (dio un par de vueltas por el asfalto), puertas, techo, lunas…. Y además el motor también había sufrido daños. Era un coche muy querido el cual compró mi padre a mi madre cuando se sacó el carné a mediados de los 70 y nos trae muchos recuerdos. Esta es la única foto que conservamos. Se la tiré yo jugando con la cámara Leica de mi padre y nos sirve de recuerdo de otros tiempos. Entonces nos quedamos sin coche ‘’chico’’ y en aquella época también existía otro Plan Renove. No me acuerdo cuanto nos daban por el coche, de lo que me acuerdo es que daba pena verlo cuando lo llevamos a la Renault. Entonces mi padre pensó en comprar otro coche. Mi madre cada vez conducía menos pero mi hermana acababa de sacarse el carné. Menos mal que mi padre no compró el Renault 4 (os imagináis) y al final se decidió por un RENAULT SUPERCINCO…. 
 
Aquí tenéis un documento muy curioso. Esta es la factura original de compra con fecha doce de mayo de mi SuperCinco. Era el modelo Five (no traía ni retrovisor interior) y el único añadido es la pintura metalizada. Y lo mejor de todo es ese 33% en impuestos (¡¡¡toma ya!!!). El precio del coche como veis no llegaba al millón de pesetas que corresponderías en torno a unos 15.000€ de hoy en día. Hoy por hoy hay coches muy, muy baratos que se aproximan a este precio y con muchos más detalles. La verdad es que la automoción se ha abaratado considerablemente en los últimos tiempos y con ella la calidad del vehículo estando hecho para que te dure un lustro y te compres otro. En aquella época era diferente, pocos jóvenes podían permitirse tener un coche y menos de “la aguja” y los coches aunque austeros a más no poder podían durarte lo que tu quisieras (si los tratabas bien).Como ejemplo mi SuperCinco ahí está mejor que nunca…… 
Y aquí tenéis la factura correspondiente a la matriculación del coche. Más de 8000 pesetas y eso que el gestor no ponía la matrícula. Tiene la misma fecha que la compra del coche y como curiosidad podéis ver el IVA de la época aplicado que es del 12%. 
Esta es la orden de trabajo de taller para la colocación de la matrícula que como os dije en el párrafo anterior no colocaba el gestor. La informática era escasita todavía en aquella época y como podéis ver todo está escrito a mano. Fue en el mismo día de la compra y esto tampoco lo regalaban, 3000 pesetas IVA incluido. 
Estos son dos documentos juntos y de los más raros de ver. Cuando un vehículo salía de Fasa Renault le ponías en el cristal dos distintivos. El primero es el de arriba que es el modelo (FIVE en mi caso) y el de abajo es toda la información del vehículo. Número de chasis, día de fabricación, información correspondiente a todo el equipamiento, etc. Y además según creo C40111 es el número del vehículo fabricado, que si hacemos cuentas rondaría el 240.111. Con este documento llegaban los coches a Huelva o a cualquier otra provincia desde Valladolid. Es una especie de “pasaporte” o ‘’DNI’’ para saber en todo momento si corresponde el pedido con el vehículo, conocer el equipamiento, el tipo de vehículo, etc. 
 
Y ya por fin aquí tenéis varias fotos de mi SuperCinco (Rirri) hasta el verano del 2005. Donde ha sufrido un cambio de look. Durante 15 años fue un SuperCinco gris metalizado (color que no ha pasado de moda) con sus parachoques y detalles en plástico negro. Ya tenía muchos arañazos y golpes debido al paso del tiempo (no por mi conducción) pero lo que más me preocupara no era sus presencia, puesto que me gustaba como estaba y cuando lo pulía parecía nuevecito. El gran problema era el dichoso oxido. O he tenido muy mala suerte o me tocó la china. 
Veo otros modelos de mi misma época hechos una tartana llenos de bollos pero sin una picadura. Y el mío se estaba volando lenta pero ineludiblemente. Las partes más dañadas estaban en la parte de debajo de los marcos de las puertas, en el maletero y el una de las ventanas. Eran justamente los sitios por donde el agua desaguaba y hacía su recorrido y donde se quedaba haciendo un gran deterioro en la chapa 
Estas son las últimas fotos que tengo antes de su restauración de chapa y pintura, son de abril de 2005 y estaba recién pulido y abrillantado. Las fotos no tienen una gran calidad debido al estado de mi escáner. Muchas veces miro estas fotos y hecho de menos como era antes.  
Pero la verdad es que lo veo como lo tengo ahora y se ve mucho mas actual aunque no deja de ser un viejo SuperCinco y el motor no lo he tocado. Pero el que lo ve como está tan nuevecito se queda mirando y más estando entero pintado de plata. 
 
A principios del verano del 2005 ya tenías varios agujeros por donde podía meter un dedo y la presencia que daba era un poco deprimente. Así que me lié la manta a la cabeza y decidí pintar yo mismo el coche…… una larga historia que supongo a muchos les resultará interesante y que por lo tanto describiré paso a paso en otra sección de esta Web. De todas formas mi consejo (y de verdad es un gran consejo) es que si tenéis que pintar vuestro SuperCinco ajuntéis dinerito y os valláis a un chapista por que puede llegar a ser la peor experiencia de vuestra vida. Y no solo por el gran trabajo que tiene sino por el precio de herramientas, pintura, catalizador, lijas, paciencia, nervios, tiempo, etc. 
Aquí podéis ver que hay que desmontar casi medio coche dejandoló en un estado lamentable pareciendo que ha salido de una chatarrería o que ha caido desde un kilómetro de altura. Había trozos de coche por todos lados y mi mayor preocupación era no perder ni estropear ninguna pieza pues ya sabemos como las gastan las casas de coches con los recambios que en caso de que los tengan (que no normal es que ni de coña) te cuestan dos huevos y parte de uno de tu padre. 
Cintas y más cintas de carrocero, periódicos y más periódicos. Encima unos de los días que lo empapelé hacia viento y el campo de mis padres parecía las vallas del Carrefour pero en vez de bolsas de plástico con periódicos. Para remate cayó una tromba de agua en pleno mes de Julio. Si, si en julio con la sequía que tenemos y me hizo empapelarlo de nuevo.